Fransen et Lafite; flores de Holanda en Madrid

En el número 5 de la calle Espejo, en el Madrid de los Austrias, encontramos una floristería única y diferente, Fransen et Lafite (www.fransenetlafite.com), que nos inspira nuestro post. Visitamos su espacio, un local que despierta las emociones y los sentidos. La floristería abre sus puertas bajo un toldo negro y una atractiva exposición de plantas aromáticas nos da la bienvenida. Un ramillete de tulipanes en un cubo de zinc, jacintos, hortensias, campanula… Todo lo que vemos parece colocado al milímetro, elegido con mimo.

Entramos en este oasis vegetal y nos recibe Patrick Fransen, florista holandés, un profesional con amplia experiencia trabajando en una de las mejores empresas de Holanda. Hospitalario, amable, entusiasta y apasionado de su trabajo. Patrick regenta este espacio desde hace 8 años junto a su socio, Francisco Javier Alcain Lafite, decorador y paisajista franco español. Nos cuenta cómo fueron los comienzos de este proyecto: “Buscábamos un local diferente en el centro de Madrid, un local de barrio que descubrieras callejeando.”

Durante estos años de andadura en Madrid, Fransen et Lafite han creado una floristería innovadora, una evolución de la tienda de flores tradicional, fruto de una fusión de estilos herencia de sus raíces holandesas, francesas y españolas. Recorremos el interior de la floristería, que nos recuerda a un bodegón donde conviven plantas, flores, pájaros, jarrones de cristal, tiestos, candelabros, velas aromáticas, perfumes.

Interior del universo Fransen et Lafite.

El delicioso olor de las velas perfumadas nos invita a parar.  Se trata de una exquisita colección de aromas de la Casa Trudon, firma de la que Fransen et Lafite son embajadores.  Las velas están colocadas en fanales de cristal, que retienen el aroma. Cuando se levantan evocan olores sorprendentes, como a flor de nardo, aroma de té de menta de Marruecos, olor a matorral mediterráneo, a ropa recién lavada…

Las piezas de decoración, muy escogidas, seleccionadas, vienen de Francia e Italia. Y la amplia colección de flores llega directamente del mercado más grande de Europa, en Aalsmeer (Holanda). El interior nos conduce hasta la bodega, una sala abovedada donde se ha recreado una escenografía con plantas tropicales artificiales. Este espacio está destinado a eventos privados y talleres.

Nos cuenta Patrick que sus creaciones florales son personalizadas y no están sujetas a modas. Mezclan flores de colores muy vivos, que contrastan con plantas de hoja verde. “Es como pintar un cuadro”, nos dice. También se dedican al asesoramiento de plantas de interior o de exterior y escogen las más adecuadas a los espacios. Conciben las plantas no sólo como un elemento decorativo, sino como un ser vivo al que hay que cuidar.

Fransen et Lafite: una visita muy recomendable. Os va a encantar.

Texto: AGV

Fotos: Pilar Martín Bravo, @pilar_martin_bravo

 

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